Próximas actividades

Próximas actividades: 6ª Marcha Reivindicativa del Camino Real de Carrascosa a Trillo (sábado 23 de septiembre) y 5ª Marcha por el Camino de la Lana (sábado 21 de octubre)

jueves, 7 de septiembre de 2017

Sexta marcha reivindicativa por el Camino Real de Carrascosa a Trillo

Este próximo sábado 23 de Septiembre tendrá lugar la 6ª Marcha Reivindicativa por el Camino Real de Carrascosa a Trillo. Como en años anteriores, l@s vecin@s de Carrascosa y Trillo, junto con amig@s de pueblos aledaños y gente solidaria, recorrerán el antiguo camino que une estos dos pueblos pasando junto al Monasterio de Santa María de Óvila.


Mapa antiguo (primera edición del mapa 1:50.000 del IGN) con la traza de los caminos.
La marcha saldrá desde la plaza de Carrascosa de Tajo a las 8:30 am. Otros puntos y horas de salida son:
- Trillo: concentración a las 9:00 am en la antigua gasolinera junto a la rotonda de los peces, y salida a las 9:15 am.
- Sotoca: concentración a las 9:30 am en el campo de futbol junto al lavadero, y salida a las 9:45 am.

Rogamos llegar un poco antes de la salida, en el caso de Carrascosa para distribuirnos en los vehículos 4x4. Con ellos iremos hasta la puerta de entrada a la finca de Óvila, y luego iremos andando a partir de esa puerta. Junto al paso canadiense de la puerta de la finca que da a Trillo, nos encontraremos hacia las 10:30 con los que llegan de Trillo y de Sotoca, haremos la foto tradicional todos juntos, y tomaremos un tentempié a la sombra de la chopera. Luego visitaremos el Monasterio de Santa María de Óvila y volveremos caminando cada cual a su punto de partida.

Los caminos vecinales son bienes de uso público (artículo 344 del Código Civil).
El objetivo de la marcha es mantener y asegurar el uso libre del camino vecinal, como bien de uso público que es. El año 1996, el propietario de la finca valló el perímetro, cerrando los accesos sin respetar la propiedad pública de los caminos. Después de varios conflictos y litigios, en 2007, una sentencia judicial del Tribunal Superior de Justicia confirmó la titularidad pública "inalienable, imprescriptible e inembargable" de los caminos que había vallado. Por lo tanto, el propietario debe facilitar el acceso a los caminos a través de la finca, con puertas en el vallado que permitan tanto la libre circulación para el uso del camino público, como el derecho del propietario a evitar la salida de sus animales. Hay multitud de formas de hacerlo y con esta marcha reivindicativa solo se pretende asegurar que el camino público permanece transitable.


Imagen del cartel de la marcha.
Especialistas en biología, geología, historia y cultura mostrarán y explicarán diferentes aspectos del patrimonio natural y cultural a lo largo del camino, incluida una antigua cantera de piedras de molino y el monasterio cisterciense.

Documentación disponible para descarga y consulta:
- Mapas de los recorridos (7,3 Mb)
- Noticia en el boletín iTrillo (El Ayuntamiento de Trillo reabre el camino de Carrascosa, 15 de marzo de 2007) (<1 Mb)
- Vídeo informativo sobre el expolio al que fue sometido el monasterio cisterciense de Santa María de Óvila. Subido a YouTube por CastillaCultural en 2011, con música de Los Hermanos Cubero (27,4 Mb)
- Enlace a las fotos de la 3ª marcha reivindicativa de 2014.
- Enlace a la crónica de la 5ª marcha reivindicativa de 2016.


La actividad es gratuita y está organizada por la Asociación de Pueblos Olvidados de Cifuentes (APOC), en colaboración con l@s vecin@s de Carrascosa, Sotoca, Trillo y otras gentes solidarias. Es importante llevar calzado y ropa  adecuados para la marcha y el tiempo atmosférico que haga (agua, tentempié, gorro, chubasquero, etc.). Los participantes asumen bajo su responsabilidad los riesgos propios de una actividad de este tipo, y eximen a la APOC y al propietario de la finca de cualquier responsabilidad.

¡Muchas gracias a Pablo por la foto y el cartel, y a Raúl y Enrique por los mapas!

viernes, 4 de agosto de 2017

Excursiones geológicas mañaneras



¿Sabes por qué tiene carbonato el agua de Cifuentes? ¿Y cómo se forma la toba? Este mes de agosto vamos a hacer unas cuantas excursiones por el entorno de Cifuentes para conocer algunos de los lugares con relieves y rocas más raros y valiosos que hay por aquí, una pequeña parte de nuestro patrimonio geológico.

Cartel con la convocatoria.

Para ello, como dice el cartel, queremos aprovechar las pocas horas de fresca que nos ofrecen estos días de agosto. O sea, que si realmente te interesa esto del patrimonio natural (1), tendrás que madrugar, porque salimos a las 8 de la mañana. La idea es estar de vuelta hacia las 12 del mediodía, antes de que empiece a apretar el calor fuerte, y así tener tiempo para preparar la comida, darnos un baño en la piscina o bajar al bar a tomar el aperitivo.

¿Cuál es el PROGRAMA?

Como verás, el programa está fríamente calculado para que la primera semana veamos morfologías erosivas en rocas carbonáticas (aunque lo parezca, no es ningún insulto) y la segunda semana veamos qué pasó con lo que se erosionó.

En concreto:

Miércoles 9: El Ceño del Moro
Se trata de un pequeño cañón en rocas dolomíticas cretácicas que termina en un estrecho desfiladero. El rincón es majestuoso por lo espectacular de los cortados, aunque algo difícil de acceder. Pero lo conseguiremos.

Viernes 11: Las simas del Fraile y del Portal
Se trata de dos cavidades kársticas poco conocidas. A la primera son pocas las personas que han bajado, aunque tiene mucha historia y el nombre es más conocido. La segunda es menos conocida, y quien se atreva, podrá bajar un tramo...

Miércoles 16: La laguna del Tobar
Ya Don Juan Manuel, el conde de Cifuentes, iba a cazar aves a esta laguna en la Edad Media. Veremos que también tiene su historia, en concreto una historia de más de 100.000 años, que nos habla de cambios climáticos. Y, curiosamente, todo el sustrato que la rodea está lleno de fósiles calcáreos. ¿Por qué?

Viernes 18: El antiguo lago Cifuentes
Hace unos años descubrimos que una amplia zona de Cifuentes estuvo cubierta por un gran embalse natural. ¿En qué nos basamos para saberlo? Tenemos un indicador infalible: una extensa pero delgada capa de sedimento con abundantes fósiles de gasterópodos dulceacuícolas. No son como para darse una caracolada, pero bueno, son interesantes...

Fósil de Planorbis sp., gasterópodo dulceacuícla.
Además, como en el campo no solo hay piedras, intentaremos aprovechar para aprender a reconocer árboles y arbustos, y también a identificar la presencia de algunos animales. No vamos de safarí, pero sí podría considerarse un recorrido naturalista guiado (dizque parece que pudiera serlo).

Por sus obras los conoceréis...
La salida (previa concentración a las 8 am) la haremos en coches desde la puerta del convento de Santo Domingo de Cifuentes, con idea de acercarnos a los lugares, aparcar y luego hacer un recorrido andando de unos pocos kilómetros. Recomendamos sensatez y en consecuencia llevar calzado con huella, pantalón largo, gorra o sombrero, crema para el sol, etc. Algunos tramos tienen cierta dificultad, pero todos los hemos hecho con niños y, la verdad, no conseguimos deshacernos de ellos. Por último, esta actividad la hacemos para dar a conocer el patrimonio de todos, porque solo se ama lo que se conoce, así que la actividad es gratuita. De hecho, igual vamos a hacerla aunque no venga nadie más...

(1) Sí, aunque parezca increible, todavía quedan personas a las que no les importa madrugar alguna vez en vacaciones, incluso para ver cosas con nombres como cavidades kársticas o fósiles calcáreos.

domingo, 2 de julio de 2017

Fuentes y manantiales de Ruguilla

Crónica de la jornada del sábado 24 de junio de 2017



A las nueve y media comenzamos la jornada de patrimonio que hoy nos lleva de fuente en fuente por Ruguilla. Una vecina nos acaba de traer una cesta con rosquillas para arrancar con fuerza la jornada. Enrique empieza a presentar el programa del día. Luisa tiene aún la boca llena de rosquilla. Isabel, también vecina de Ruguilla, es quien nos ha propuesto la ruta de hoy y quien nos acompañó a prepararla.

Comienza la jornada de fuentes y manantiales de Ruguilla.
La primera fuente es realmente un arca de distribución del agua que va a las dos fuentes públicas que veremos al final del recorrido. Isabel nos cuenta que los niños y las niñas jugaban a “esbararse” sobre el tejadillo de la antigua arqueta, hoy sustituida por el arca, ya que la usaban de tobogán. Una cruz tallada en la roca nos recuerda el frecuente carácter sagrado de los lugares donde mana el agua.

Un poco más arriba se encuentra el depósito del agua que actualmente abastece el pueblo y, a continuación, la Fuente del Chorrillo, que abastecía al barrio de arriba. Hoy en día es todavía muy apreciada por su agua fresca, saludable y libre de cloro. El sobrante se utiliza aún para regar los huertos próximos escalonados en la ladera.

Alejandro no ha venido, pero entre unos y otros echamos una mirada a los árboles que hay junto a la fuente para intentar identificarlos. Observamos uno en particular, la cornicabra (Pistacia terebinthus), que debe su nombre a un agallón con forma de cuerno de cabra. Al parecer, un insecto emparentado con los pulgones inyecta una hormona en la hoja de este árbol, obligando a que se deforme para servir de refugio y alimento a sus crías. En este enlace puedes ver en qué consiste todo el proceso de formación de la agalla.

Bajo los terebintos aprendemos sobre el origen del manantial.
Enrique nos cuenta la relación que hay entre la situación del manantial y el tipo de agua, con las tobas que hay inmediatamente encima, que son a la vez su almacén y conducto. Raúl va más allá relacionando esta singularidad con el intenso aprovechamiento hortofrutícola de la ladera y la fábrica de los muros que la contienen. Hay pocos sitios como este para aunar varias de las disciplinas que se divulgan en estas jornadas.

Entre las huertas asoma el núcleo de Ruguilla.
Cerca del antiguo molino, nos reagrupamos a la sombra.
Mientras vamos bajando el cerro, echamos un vistazo hacia el pueblo, tan coqueto con su ermita de Santa Bárbara en lo alto y sus cerros cercanos. También vemos el Alto de las Cuevas (el cerro de enfrente) donde se observa una falla en la toba, que arruinó varias de las cuevas que la circundan. Junto a la carretera, frente al Cerrao de San José, se encuentra el molino de aceite que funcionó hasta los años sesenta.

Otro antiguo lavadero que guarda en secreto todo lo que escuchó.
Saliendo del pueblo, cruzamos la carretera y nos vamos a ver el antiguo lavadero. Allí se lavaba, tendía y también se cogían buenos cangrejos. Junto al parque infantil está la Fuente de la Chorrera. Por el camino nos van contando anécdotas de la visita de Camilo José Cela en su segundo Viaje a la Alcarria, alguna de ellas relacionada con las cuevas (bodegas de vino) que estamos viendo. Circundando el Alto de las Cuevas por su base, pasamos por la Fuente del Tío Duque, que no tiene agua. ¿Quién sería el Tío Duque? ¿Alguien de la nobleza o tal vez un apodo?

La Fuente de la Tía Cantarera o de la Alberca.
Siguiendo por una senda llegamos enseguida a un bello rincón donde se encuentra la Fuente de la Tía Cantarera o también llamada de La Alberca. Las mujeres de Ruguilla nos cuentan una leyenda sobre una mujer que aparecía y luego desaparecía, llevando sus aguas en cántaros.

Una gran noguera seca sirve de nicho para otras especies.
Junto a esta fuente vemos muchos árboles secos que han sido aprovechados por los animales del lugar. En uno de ellos nos llama la atención un agujero no muy profundo que un pájaro carpintero (puede que un pico picapinos, o un pito real), ha hecho en el tronco de una noguera seca. No es el nido, porque es demasiado pequeño. Tampoco es un taladro que ha hecho en busca de insectos que viven en la madera seca... entonces ¿qué es? Se trata de un “yunque”: en este agujero los pájaros sujetan frutos de cáscara dura como nueces o almendras para abrirlos y comerse la semilla.

El molino de harina aprovechaba un caudal que hoy ya solo es recuerdo.
Aunque el molino de harina dejó de moler hace años, aún podemos contemplar sus ruinas. Nos hablan de los cultivos que había, pues además de cereal se cultivaban frutales. Las cerezas eran tantas que además de consumirse en Ruguilla, las que sobraban se vendían en otros pueblos, entre ellos Cifuentes. Más adelante, a la derecha del camino vemos un pequeño ciruelar. Son tantos los ciruelos, y tan recrecidos al estar abandonados, que aparecen emboscados.

Caminando entre la Fuente de la Alberca y la Fuente de la Ruidera.
En fila india, por el camino, llegamos a la Fuente de la Ruidera. Las mujeres de Ruguilla nos cuentan que cerca de allí se cogía un tipo de sedimento arcilloso (greda) que se usaba para limpiar maderas y también para hacer cerámica. La fuente que vemos es relativamente nueva y tiene un pilón metálico.
Fernando nos cuenta lo malo que es ese diseño para algunos animales como ranas, sapos, pájaros e insectos, que no pueden agarrarse a sus paredes y no consiguen salir cuando caen al pilón. La solución es muy sencilla: poner algunas piedras o ramas en un rincón del pilón. El manantial que abastece a la fuente está algo más arriba pero el acceso está complicado por la vegetación recrecida.

El abrevadero de la Fuente de la Ruidera es una trampa para los animales pequeños.
Junto a la carretera vemos un “gotial”, que es como llaman al goteo que nace justo debajo de una roca. Con su agua se van llenando pequeñas pilillas estratégicamente excavadas para recoger el agua y poder aprovecharla.

Foto de familia en la chopera antes de llegar a la carretera.
Tras cruzar la carretera y el río, tomamos el camino tradicional a Trillo y poco tiempo después nos dividimos: unos siguen para ver la Fuente del Picote, que como su nombre indica queda en alto, en un risco. De ella nos cuenta Isabel que el agua tenía fama de abrir el apetito. Otros nos hemos quedado esperando a la sombra. Fernando y Luisa nos hablan del solsticio de verano y de la noche de San Juan.

Llegando al cementerio, con otra panorámica de Ruguilla.
Reunido el grupo de nuevo, avanzamos y, tomando el Camino Real que viene desde el Puente de Murel, entramos en Ruguilla junto al cementerio que tiene una fuente nueva que viene muy bien para limpiar las sepulturas y regar las flores.

La Fuente de la Plaza.
Entramos al pueblo junto a la Picota, que aún conserva la cruz y el cuchillo en lo más alto. Hace calor, aunque el viento sopla suavemente y refresca un poco. Llegamos a la Fuente de la Plaza, decorada con relieves de caras y su fecha de construcción, 1870. La plaza es pequeña para el tamaño del pueblo, nos dice Luisa, así que es posible que el comercio no fuese la principal ocupación de los ruguillanos, de ahí que no necesitasen una plaza grande. La actividad agrícola y minera (se explotaba el yeso y la toba) serían las principales actividades económicas.


Por los callejones de “Salsipuedes” y de “Abrazamozas” llegamos al lavadero nuevo, construido como la mayoría, allá por los años 60. Las vecinas de Ruguilla rememoran con nostalgia los tiempos en que iban allí a lavar, e Isabel se arranca con una copla dedicada a su pueblo, que nos deja emocionados.

En el lavadero nuevo, Isabel nos deleitó con un precioso cante de su cosecha.
Paramos a la sombra, bajo el atrio de la ermita de La Soledad, y vemos un exvoto que apenas se puede leer hoy en día porque una viga lo tapa en parte. Allí quedó escrito un milagro acaecido allí mismo hace más de un siglo.

La Fuente del Cantón.
Bajo la barbacana de la Iglesia de Santa Catalina, vemos la Fuente del Cantón, preciosa obra del siglo XVIII también decorada con relieves con caras.

Parte del grupo comiendo en el centro social.
Terminado el recorrido, algunos nos vamos al Centro Social a tomar algo fresquito. Nos espera un rico aperitivo que nos ha preparado Isabel, con ricas empanadas variadas, aceitunas y embutido, aperitivo al que añadimos nuestras viandas. Parece un concurso de tortillas, las hay de patata, de verduras variadas y de champiñón. Hay que probarlas todas, ¡qué ricas! Muchas gracias a Merce e Isabel que nos han ayudado a empezar el día y luego a reponer fuerzas con su exquisita gastronomía. Para completar, también tenemos postre de queso y miel que nos ofrece Jesús, un mielero de Ruguilla.

Las coplas nos ayudan a recordar lo que hemos visto...
...y lo bien que nos lo hemos pasado.
Con el estómago lleno, seguimos sentados y mientras reposamos la comida leemos las coplas que nos trae Pilar. Esta vez las tiene listas al completo, porque nos acompañó a preparar la jornada y ya conocía las fuentes de antemano. Enrique afina el instrumento y lo pone a tono, los demás vamos tarareando las coplas y enseguida arrancamos músicos y cantantes, y entonamos las coplas de la jornada al son y ritmo del rabel.

Algunos continuaron la sesión musical hasta bien entrada la tarde.
Con la jornada de Ruguilla terminamos el recorrido que nos ha ido llevando de fuente a fuente por todos y cada uno de los pueblos que componen el municipio de Cifuentes. Habrá que pensar qué hacer al año que viene...
El PDF con las coplas que cantamos por la tarde te lo puedes bajar en este enlace (150 Kb).

¡Muchas gracias a Eduardo, Enrique, Fernando y Mari Paz por las fotos!